sábado, 19 de febrero de 2011

Por las calles de Elizondo


Sería al anochecer, finales de verano

nos encontramos el algún puente sobre el río Baztán,

fuimos caminando, hablando, despreocupados, felices

y de repente nos entró frío.

Subimos a mi casa y te dejé un jersey de lana,

yo me puse una chaqueta que crucé al pecho sin abrochar los botones.

Luego salimos a la calle,

Y seguimos andando, charlando,

por las calles de Elizondo.