jueves, 7 de mayo de 2009

Paraísos cercanos



Muy a menudo se despierta en nuestro interior el deseo de viajar a remotos y desconocidos lugares, en busca de paisajes idílicos, de gentes diferentes, de vivencias únicas que nos depuren las almas enfermas de monótona rutina. Es curioso pensar como otras personas, a cientos o miles de kilómetros, en nuestros paraísos soñados, anhelan venir a descubrir lo que nosotros tenemos al lado, nuestro entorno olvidado, para sanares con un bálsamo al cual, por habitual, nos hemos hecho inmunes.

A veces no hace falta irse lejos para vivir experiencias extraordinarias, basta saber mirar con ojos diferentes, explorar nuestro entorno más cercano con curiosidad e imaginación, buscar en el exterior momentos, instantes, luces y recrear con ellos historias en nuestro interior, aprender a ser espectadores de milagros que nos esperan a la puerta de casa.