sábado, 31 de enero de 2009

Solitario




Quejigo solitario

desde su copa

sale volando un zorzal







martes, 20 de enero de 2009

Postal desde Suecia

Llegar a casa, entrar y encontrar frente a ti, en el suelo, una postal llegada de lejanos lugares que el cartero deslizó por debajo de la puerta.

Miras la foto, le das la vuelta, la lees, y piensas que alguien, a miles de kilómetros de distancia, se acordó de ti y quiso por unos momentos compartir contigo su viaje, algunos instantes, sus descubrimientos, sus horas de vida nueva.


María y Enrique me mandan auroras boreales desde los inviernos escandinavos y yo, me pongo a soñar otras más cercanas,echándole imaginación intento recrearlas, con otros cielos de altura, fríos, coloridos, aunque eso si, algo más sureños.

sábado, 10 de enero de 2009

Haikus


Sierra de Ayllón, Segovia, invierno temprano: después de las nevadas de ayer y una noche muy fría, vapores de nieblas por las colladas y cresteríos minerales, ahora blancos, inhóspitos, bajo los cuales se refugian, sobreviven, los bosques de hayas más meridionales del continente europeo. La sensación, de madrugada, ascendiendo hacia el puerto de la Quesera, con un cielo de cristal y la nieve cubriéndolo todo es de estar entrando en un santuario de dioses vegetales sorprendidos, petrificados, helados pero vivos, acechantes, habitantes de otra dimensión temporal ajena a la nuestra.


Nada mejor para reflejar este ambiente de soledad, fría belleza, líneas puras y simplicidad silenciosa que los breves versos, Haikus, de algunos poetas japoneses, maestros en captar momentos efímeros e íntimos de la Naturaleza para darles una autémtica dimensión profunda y trascendental.



crudo invierno:

el mundo de un solo color

y el sonido del viento



(Matsuo Basho)








acá estoy,

simplemente.

la nieve cae



(Kobayashi issa)




jueves, 1 de enero de 2009

Retazos de Navidad


Hoy, de madrugada, me he despertado y he salido a la azotea. La ciudad dormía y una tímida luna iluminaba mis plantas, varios ficus, los cactus, un helecho. Sintiendo el frío que anuncia el alba he comenzado a bucear en la memoria, mirando hacia atrás, buscando fragmentos del pasado, momentos, vivencias, objetos. Con paciencia he ido recopilando algunos retazos de Navidad, colores y luces de calles y casas, olores, lecturas invernales, paisajes verdes o blancos, afectos, meteorologías, músicas...


...los he juntado todos y he ido ordenándolos, dándoles forma, construyendo con ellos una historia para el presente, para los días finales de año, para los primeros días del año, historias como a mí me gustan, con final feliz, como descubiertas poco a poco, al principio intuidas vagamente y luego llenas de luz, de vitalidad, de energía, de esas que se desean, se sueñan, las buscamos con insistencia y al final, a veces, conseguimos que pasen a formar parte de nuestra realidad.