martes, 22 de diciembre de 2009

Invierno en Saluzzo



Apiladas bajo el alero de la vieja casona, contemplaban melancólicas un lluvioso atardecer del invierno Piamontés.

De cuantas conversaciones habrán sido testigos durante las frescas y animadas noches de verano, secretos confesados compartiendo una copa de vino, sueños planeados en voz alta, caricias furtivas entre sus herrajes, promesas de nuevos encuentros, misteriosas confidencias a la luz de una vela…

martes, 15 de diciembre de 2009

Para los que...

Para los que aman la montaña,
la música,
el invierno,
las emociones sinceras,
los pequeños instantes llenos de magia,
las sensaciones puras,
el viento teñido de blanco
los sueños incontaminados,
la vida...


lunes, 7 de diciembre de 2009

Buscando la niebla

Rocas y quejigo. Torcal de Antequera. Málaga



Pinsapo. Sierra de las Nieves. Málaga


Siempre temida por la gente que anda recorriendo montañas, a quién no ha dado más de una vez algún quebradero de cabeza, obligando a buscar con detenimiento el camino extraviado o teniendo que hacer algún inoportuno cambio en el itinerario previsto.

Sin embargo no hay nada más delicioso que escoger un paisaje conocido, prever cuando se cubrirá de niebla y entonces sumergirse en sus entrañas, atravesar la barrera invisible que delimita los contornos definidos del mundo real y disfrutar luces e imágenes de ensueño, tan fugaces que a veces apenas duran segundos, sentirse temporalmente aislado, como transportado a un mundo blanco de sonidos amortiguados en el que se irán dibujando visiones silenciosas de suaves colores y formas apenas insinuadas.




Pinsapos. Sierra de las Nieves. Málaga


Espino blanco y castillo de roca. Torcal de Antequera. Málaga




jueves, 12 de noviembre de 2009

Variaciones para un Noviembre Baztanés

Lento. Barrio de Bearzun. Baztán




Andante. Hayedo, Artesiaga. Baztán




Allegretto. Robles, Bearzun. Baztán



Vivace. Gorramendi. Baztán



Y ahora podrían venir las palabras clave o keywords, en este caso pongamos algunas como por ejemplo: Baztán, Pirineo, Navarra, paisaje, bosques, búsqueda, borda, ovejas lachas, sueño, roble, montes, extraño, inspirador, amigo, soledad, hayedo, ausencia, compañía, valle, felicidad, imaginado, desconocido, equilibrio, helecho, vida, agua, ajeno, subjetivo, subjetivo, subjetivo, subjetivo, subjetivo...
Si lo conoces puedes añadir la tuya, si no, intenta conocerlo y luego me cuentas.

sábado, 31 de octubre de 2009

Luces de Otoño

Tres imágenes de un día perfecto, con la cámara al hombro, recibiendo a las primeras luces, pateando monte con una pequeña mochila en la que caben algo para comer, una cantimplora, navaja, cuaderno y lápiz con los que tomar notas o dibujar, trípode, un ligero forro polar, los prismáticos...

El regreso, de noche, después de haber visto ponerse el sol, tras un día de descubrimientos, cerrando un paréntesis en el que quedarán guardados un montón de pequeños instantes únicos.



Amanecer




Colores



Crepúsculo




domingo, 4 de octubre de 2009

Flores Alpinas

Gencianas. Sierra Nevada

Observando la pasada primavera las delicadas flores que pueblan las cumbres de nuestras más elevadas sierras, fue concretándose en mi cabeza una clara analogía: Al igual que muchas de estas pequeñas plantas ocuparon durante épocas geológicas pretéritas (los últimos periodos glaciares del Cuaternario) amplias extensiones de la geografía europea y luego, con la llegada de periodos más cálidos, tuvieron que recluirse en las alturas para encontrar allí sus condiciones de vida ideales, de la misma forma muchos hombres van abandonando, poco a poco, el extenso campo de acción con el que soñaron en algún momento de su vida y buscan refugio en las altas montañas. Allí vuelven regularmente, en busca de sus sueños anhelados (pequeños, muertos, como escribió López de Dicastillo) y durante horas o días alimentan el alma con la nutricia savia de sus paisajes, sus silencios, sus olores, haciéndose hermanos de esas singulares flores acorraladas, que, un día, pudieron viajar con total libertad por territorios que algunos también tuvimos la osadía de imaginar nuestros.




Ranúnculos. Pirineos


Aguileñas. Pirineos

martes, 22 de septiembre de 2009

Espejismos












Cuantas veces le da a uno la sensación de estar rodeado de espejismos; unos duran segundos, otros horas, algunos pueden prolongarse durante años. Son imágenes nítidas, sólidas que van configurando nuestro particular mundo de amistades, lugares, paisajes, acontecimientos, afectos…

Luego, un buen día, decidimos acercarnos a ellas un poco más de la cuenta y nos encontramos de repente en mitad de un áspero desierto, aterrados, perdidos, mirando alrededor, intentando encontrar algún rastro de su presencia, alzando la vista al cielo en busca de unos colores que jamás existieron.


Fotografías: Espejismos en Hondarribia, 8 Septiembre 2009

Tomadas durante el "Alarde", momento cumbre en las fiestas patronales de dicha localidad vasca.

martes, 11 de agosto de 2009

El Gran Azul


Lo había estado mirando el día anterior, sobre unas rocas desnudas que dominan las playas escondidas, a esa hora mágica en que la luz vespertina va cambiando lentamente la naturaleza de las cosas volviéndolas más delicadas, leves y enigmáticas.




Una ligera brisa acariciaba los alargados tallos de las pitas, los restos de una antigua torre árabe, a mí mismo, y una extraña fuerza magnética me llamaba al encuentro del océano, impidiendo separar la vista de horizonte infinito, mi mente perdida en el tiempo y el espacio de aquel escenario imponente, como un desierto que bajo mis pies se retorcía en dolorosas curvas siguiendo la línea de los acantilados.



A la mañana siguiente, antes del amanecer, bajé por el estrecho sendero que se abre paso sobre los cortados, entre matorrales agostados y chumberas, oliendo a humedad y sal. A esas horas no había nadie por los alrededores y en las pequeñas calas se desperezaban nutridos grupos de gaviotas esperando recibir los primeros rayos de sol. Al llegar junto al mar sorprendí, sobre una gran roca negra, a un par de culebras enroscadas entre sí, poniendo fin, con el alba, a una noche de amoríos.


Luego me dediqué a deambular junto a la orilla buscando piedras, plumas y restos de naufragios varios… He encontrado piedras solitarias brillando en la penumbra de las primeras horas, que parecían, como esas ballenas que de vez en cuando varan en las costas, querer regresar a la tierra de la que quizá alguna vez partieron para un largo viaje marino.



El Gran Azul me acariciaba los pies invitándome a la inmersión pero yo hice caso omiso a su llamada, ahora me parecía demasiado grande y misterioso, seguí por la orilla disfrutando de las luces matutinas, enredando entre las piedras, buscando formas y composiciones, recopilando guijarros de curiosos colores y mirando como, poco apoco, la luz iba inundándolo todo y con la claridad el paisaje se despojaba lentamente de su cualidad onírica para hacerse más cotidiano y real.

Emprendí entonces el camino de regreso, colina arriba hacia el mundo real, abandonando allá abajo, cada vez más lejano, un pequeño paraíso de misteriosas historias por descubrir.





viernes, 19 de junio de 2009

La Bella y La Bestia



Desde que los primeros viajeros románticos comenzaron a subir montañas por el puro placer del descubrimiento y la contemplación de espacios naturales vírgenes, ajenos a la mano del hombre, se ha ido forjando cierta imagen de las altas cumbres como reservorios de pureza inmaculada, de belleza simple y cristalina, espacios en los que reconocemos las más altas y sublimes cualidades humanas transportadas al reino de lo mineral, que casi cobra vida en los pensamientos de quienes sienten su irresistible llamada. Nos recreamos con sus formas, sus paisajes nos reconfortan el alma, sus brillos nos llenan de dicha, caminamos sus caminos dejándonos sorprender por sublimes luces fugaces…



Pero no nos engañemos, en la Alta Montaña todo es inestable, cambiante, efímero, cualquier ser que ose habitarla se situará inexorablemente en el permanente límite de la vida y la muerte, son lugares en los que hay que caminar atento porque tras esa visión de infinita grandeza que son capaces de recrear en nuestro interior, se esconde un monstruo en reposo, aletargado, que espera nuestro menor descuido para asestarnos su terrible y destructor zarpazo.



Quizá unos troncos inertes, esculpidos a base de sol inclemente, frío, pedriscos y tormentas sirvan para recordarnos que aquí la lucha por la vida se gana día a día, minuto a minuto y nos lleve a preguntarnos por qué el resultado de ese permanente drama constituye una fuente de inagotable belleza para nosotros.





martes, 2 de junio de 2009

Song to the moon (canción a la luna)


Luna, que con tu luz iluminas todo
desde las profundidades del cielo
y vagas por la superficie de la tierra bañando con tu mirada el hogar de los hombres.
¡Luna, detente un momento
y dime dónde se encuentra mi amor!
Dile, luna plateada, que es mi brazo quien lo estrecha,
para que se acuerde de mí
al menos un instante.
¡Búscalo por el vasto mundo y dile, dile que lo espero aquí!
Y si soy yo con quien su alma sueña
que este pensamiento lo despierte.
¡Luna, no te vayas, no te vayas!


Jaroslav Kvapil, libretista de la ópera Rusalka de A.Dvorák

Aquí teneis la versión de Renee Fleming:


jueves, 7 de mayo de 2009

Paraísos cercanos



Muy a menudo se despierta en nuestro interior el deseo de viajar a remotos y desconocidos lugares, en busca de paisajes idílicos, de gentes diferentes, de vivencias únicas que nos depuren las almas enfermas de monótona rutina. Es curioso pensar como otras personas, a cientos o miles de kilómetros, en nuestros paraísos soñados, anhelan venir a descubrir lo que nosotros tenemos al lado, nuestro entorno olvidado, para sanares con un bálsamo al cual, por habitual, nos hemos hecho inmunes.

A veces no hace falta irse lejos para vivir experiencias extraordinarias, basta saber mirar con ojos diferentes, explorar nuestro entorno más cercano con curiosidad e imaginación, buscar en el exterior momentos, instantes, luces y recrear con ellos historias en nuestro interior, aprender a ser espectadores de milagros que nos esperan a la puerta de casa.

jueves, 2 de abril de 2009

El beso


Hay veces que uno es espectador de sucesos mágicos y extraños, que nuestra mente intenta ordenar los elementos naturales tratando de crear mundos de fantasía, de imaginar historias imposibles.

Como un tímido flirteo entre el gran señor de piedra y la joven y tímida majuela que extiende su mano ofreciéndola al beso del amado.

martes, 24 de marzo de 2009

Peregrino



¿Volver? Vuelva el que tenga,
Tras largos años, tras un largo viaje,
Cansancio del camino y la codicia
de su tierra, su casa, sus amigos,
Del amor que al regreso fiel le espere.

Mas, ¿tú? ¿volver? Regresar no piensas,
Sino seguir libre adelante,
Disponible por siempre, mozo o viejo,
Sin hijo que te busque, como a Ulises,
Sin Itaca que aguarde y sin Penélope.

Sigue, sigue adelante y no regreses,
Fiel hasta el fin del camino y tu vida,
No eches de menos un destino más fácil,
Tus pies sobre la tierra antes no hollada,
Tus ojos frente a lo antes nunca visto.

Luis Cernuda

jueves, 5 de marzo de 2009

Muley Hacén


Penúltimo Rey Nazarí, fue uno de los protagonistas de la convulsa época vivida a finales del siglo XV en el Reino de Granada, entre luchas internas por el poder y externas frente al avance de los Reyes Católicos en su reconquista. Padre del Rey Chico, Boabdil, por el que fue traicionado, dice la leyenda que en los últimos compases de su vida, retirado ya de toda escena pública, en la compañía de su preferida Zoraya, hundido en una melancólica misantropía, contemplaba a lo lejos las brillantes cumbres de Xulair, el monte del sol, nuestra Sierra Nevada andaluza, escuchando a su amada relatar toda serie de fábulas en relación con aquellas lejanas alturas. De aquí surgió su definitivo deseo de llegado el final momento ser llevado a reposar en paz, alejado de los hombres y sus intrigas, al punto culminante de aquellas magníficas montañas que a partir de entonces sería nombrado como MULHACÉN.

"... la contemplación larga y solitaria, prolongada y repetida día tras día, de las cumbres excelsas, sedimentaban en la del anciano depuesto, el amor y el temor, el respeto y el deseo, en la mezcla apretada y confusa de sentimientos, como la trabazón de los elementos de las rocas, que experimenta, haciéndole estremecer, todo el que siente de veras el amor, siempre algo masoquista, de las montañas, en presencia de tan altas, tan fuertes y tan esquivas damas."

M.Titos.Mulhacén

martes, 17 de febrero de 2009

Bosque



Por unos días decidí sumergirme en las profundidades del bosque, deambular de aquí para allá intentando establecer una comunicación con los gigantes de largos brazos y piel arrugada. He buscado en sus troncos indicios de historias pasadas, guaridas de animales, marcas de tormentas, pinturas hechas a base de sol y ventiscas, brotes nuevos significando el renacer de la vida; la niebla ha dibujado magníficos lienzos impresionistas con los árboles de protagonistas.




Como enormes esculturas creadas por las propias fuerzas de la Naturaleza, encontré también algunos troncos enigmáticos de formas rotundas, curvas, maderas retorcidas de inquietantes formas, tótems misteriosos que con sus singulares disposiciones daban la impresión de haber sido puestos allí para indicar algo, proporcionarnos algún tipo de señal, darnos pistas con las que acceder a unas sendas habitualmente ocultas a nuestros sentidos.

Después de algunas semanas de aquello, sigo pensando en esos formidables Monumentos Naturales, miro y remiro las imágenes que me llevé y algunas de ellas siguen pareciéndome inquietantes, como una insinuación de códigos que, a día de hoy, aún no he logrado descifrar.

sábado, 31 de enero de 2009

Solitario




Quejigo solitario

desde su copa

sale volando un zorzal







martes, 20 de enero de 2009

Postal desde Suecia

Llegar a casa, entrar y encontrar frente a ti, en el suelo, una postal llegada de lejanos lugares que el cartero deslizó por debajo de la puerta.

Miras la foto, le das la vuelta, la lees, y piensas que alguien, a miles de kilómetros de distancia, se acordó de ti y quiso por unos momentos compartir contigo su viaje, algunos instantes, sus descubrimientos, sus horas de vida nueva.


María y Enrique me mandan auroras boreales desde los inviernos escandinavos y yo, me pongo a soñar otras más cercanas,echándole imaginación intento recrearlas, con otros cielos de altura, fríos, coloridos, aunque eso si, algo más sureños.

sábado, 10 de enero de 2009

Haikus


Sierra de Ayllón, Segovia, invierno temprano: después de las nevadas de ayer y una noche muy fría, vapores de nieblas por las colladas y cresteríos minerales, ahora blancos, inhóspitos, bajo los cuales se refugian, sobreviven, los bosques de hayas más meridionales del continente europeo. La sensación, de madrugada, ascendiendo hacia el puerto de la Quesera, con un cielo de cristal y la nieve cubriéndolo todo es de estar entrando en un santuario de dioses vegetales sorprendidos, petrificados, helados pero vivos, acechantes, habitantes de otra dimensión temporal ajena a la nuestra.


Nada mejor para reflejar este ambiente de soledad, fría belleza, líneas puras y simplicidad silenciosa que los breves versos, Haikus, de algunos poetas japoneses, maestros en captar momentos efímeros e íntimos de la Naturaleza para darles una autémtica dimensión profunda y trascendental.



crudo invierno:

el mundo de un solo color

y el sonido del viento



(Matsuo Basho)








acá estoy,

simplemente.

la nieve cae



(Kobayashi issa)




jueves, 1 de enero de 2009

Retazos de Navidad


Hoy, de madrugada, me he despertado y he salido a la azotea. La ciudad dormía y una tímida luna iluminaba mis plantas, varios ficus, los cactus, un helecho. Sintiendo el frío que anuncia el alba he comenzado a bucear en la memoria, mirando hacia atrás, buscando fragmentos del pasado, momentos, vivencias, objetos. Con paciencia he ido recopilando algunos retazos de Navidad, colores y luces de calles y casas, olores, lecturas invernales, paisajes verdes o blancos, afectos, meteorologías, músicas...


...los he juntado todos y he ido ordenándolos, dándoles forma, construyendo con ellos una historia para el presente, para los días finales de año, para los primeros días del año, historias como a mí me gustan, con final feliz, como descubiertas poco a poco, al principio intuidas vagamente y luego llenas de luz, de vitalidad, de energía, de esas que se desean, se sueñan, las buscamos con insistencia y al final, a veces, conseguimos que pasen a formar parte de nuestra realidad.